Conclusión Final
La aparición de la Victimología ha logrado que la focalización hacia la figura del delincuente se desdibuje y las víctimas de los delitos, especialmente de los delitos violentos, estén empezando a ser objeto de estudio, tanto por profesionales como así también por el legislador en la configuración de la respuesta penal. Por esto se entiende la derivada de haber padecido un delito, que cuando va acompañado de violencia o experiencia personal con el autor suele ir acompañado de efectos que se mantienen en el tiempo y pueden ser físicos, psíquicos, económicos o de rechazo social. La víctima de un delito no solo ha de enfrentarse con los perjuicios derivados de la lesión o puesta en peligro del bien jurídico protegido que conlleva el delito, sino que, en muchos casos, acompañando a éste, se producen otras series de efectos que inciden en la gravedad material del daño o perjuicio producido. Y si bien en hoy en día, ante esta situación de fracaso de las instituciones estatales ...